FEUDOS
La economía feudal se fortaleció por medio del proceso del
autoabastecimiento, dado que en el terreno de cada feudo se podía cultivar la
tierra, criar ganado, cazar y obtener los recursos naturales que produce la
tierra.
La economía feudal se desarrolló entre el siglo X y el siglo
XI en Europa occidental.
Resulta que, en los feudos convivían los señores feudales o
amos que era los propietarios de la tierra y
los siervos o esclavos. Los siervos eran propiedad del señor feudal y por eso
el señor feudal podía disponer del trabajo y
de los bienes del siervo.
Tipos de siervos:
Los siervos eran de dos tipos:
Siervos ministeriales: Eran mantenidos en las casas de
sus amos y se dedicaban a realizar labores domésticas.
Siervos de la gleba: Estos siervos se dedicaban a
realizar labores agrarias, su mantenimiento no dependía de sus amos. Poseían
una vivienda, vivían de lo que producían con su trabajo e incluso podía
intercambiar parte de sus cosechas.
Relación de los señores feudales y los siervos
En efecto, como los siervos vivían en las tierras del señor
feudal, este los protegía y les brindaba seguridad, sobre todo cuando había
guerras. Eso hacia que los siervos tuvieran ciertas responsabilidades con
su amo, como las siguientes:
La corvée: Los siervos se veían obligados a trabajar
cierta cantidad de días en la tierra del señor feudal.
La banalidad: Era una tasa obligada que tenían que
pagar los siervos para poder usar los puentes, los hornos, el molino y la
prensa que pertenecían al señor feudal, como propietario del feudo y de todo lo
que hubiera dentro de él.
El censo: Era una contribución que recibía el amo,
consistente en un conjunto de productos agrícolas y animales o bien una suma de
dinero. Esto se entregaba a cambio de la protección que les daba el amo.
La talla: La talla era una cantidad de dinero que
se tenía que entregar al señor feudal, cada vez que este lo requiriera.
De la misma forma, la talla y la banalidad fueron
considerados como impuestos, además fueron las contribuciones que más problemas
generaron. Especialmente la talla porque sólo dependía de la voluntad del señor
feudal y no de una ley que la justifica.
Claro que, la banalidad también era rechazada porque se daba
como una situación de monopolio donde los siervos se veían obligados a
usar el molino para triturar sus granos, el horno para hacer su pan y la prensa
para hacer su vino. En este caso usaban el molino, el horno y la prensa que
eran propiedad del señor feudal.
Comentarios